El pasado 3 de diciembre, el presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció la creación del “Petro”, una criptomoneda venezolana que estará respaldada en las reservas y riquezas naturales del país, como el oro, el diamante, el gas, e incluso,el petróleo. Sin embargo, las condiciones para su compra y posterior uso, se dieron a conocer un mes después del anuncio oficial.

En días pasados, el Jefe de Estado asomó algunas de las normas que regirán las transacciones con el nuevo sistema. Aunado a esto, la redacción de El Cooperante, tuvo acceso a un documento oficial denominado “Manifiesto de la Capitalización del Socialismo”, en el cual, se revelan mayores detalles sobre el uso y fin de la criptomoneda y que fue oficializado días más tarde, en la Gaceta Oficial N° 6.346.

El Gobierno autorizó la creación de la Superintendencia de la Criptoactivos  y Actividades Conexas , y designó a Carlos Vargas, constituyente y ex opositor, para dirigir en nuevo ente adscrito a la Vicepresidencia de la República.

Aunado a esto, el Ejecutivo decretó la fundación del “Observatorio Nacional Blockchain”, o cadena de bloques en Venezuela, que estará adscrito al Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, y será “la base institucional, política y jurídica para la criptomoneda venezolana”. Dicha jurisdicción, fue instalada el 11 de diciembre.

El nuevo sistema financiero, iniciará con la emisión de 100 millones de petros, equivalentes a 100 millones de barriles de petróleo. Esta cantidad, será producida por “mineros” de criptomonedas que podrán inscribirse en el Registro Nacional de Minería Digital, el cual, de acuerdo al reporte de Vargas, ya cuenta con 52 mil mineros activos y un total de 90 mil inscritos, desde su activación el pasado 22 de diciembre.

Los “mineros” interesados en trabajar con la emisión del Petro, podrán inscribirse hasta el 21 de enero en https://registro.blockchain.gob.ve/web/usuarios/create.

El próximo 14 de enero, se llevará a cabo el “Primer Encuentro Nacional de los Mineros de la Criptomoneda” a escala nacional, al que están convocados los inscritos en el sistema minero. Ese mismo día, se oficializará internacionalmente el Petro, con la presentación de un acta bautizada como “White Paper”.

No obstante, a finales de diciembre, Maduro señaló el desarrollo de “granjas de minería”, en las que trabajarían los jóvenes del “Plan Chamba Juvenil”, por lo que aún no está claro quiénes realmente podrán ser partícipes en la minería del Petro.

Según Vargas, la venta de la moneda virtual, iniciará en un tiempo promedio de mes y medio.

La colocación inicial de la criptomoneda se hará a través de subastas (Cripto-Dicom) o asignación directa, de conformidad con el número de barriles en reserva otorgados como respaldo.

Podrán comprarse los petroactivos en bolívares en la subasta inicial, a un tipo de cambio base establecido antes de cada oferta. Asimismo, los tenedores de cada Petro, serán poseedores de unabilletera virtual, equivalente a una cuenta bancaria, en la que se guardan los activos virtuales.

Se utilizarán casas de cambio virtuales, conocidas como “exchanges”, las cuales, aún se encuentran en un mecanismo de prueba. En estas, los tenedores podrán hacer diversas transacciones con la petromoneda al cambio del valor de mercado de esta, por el equivalente a otra criptomoneda, bolívares o monedas fiduciarias de las exchanges internacionales. 

Los tenedores también podrán liquidar la posición por petróleo físico. La cantidad mínima que podrá ser cambiada es de mil Petro, es decir, mil barriles de petróleo físico.

Cada unidad de Petro, tendrá como respaldo físico, un contrato compra-venta por 1 barril de petróleo de la cesta de crudo venezolano.

El valor de respaldo de la moneda virtual criolla, será el último precio de cierre promedio semanal de la cesta de crudo venezolano en la OPEP, expresado en yuanes y convertido en dólares estadounidenses a la tasa de cambio de referencia publicada en la página del Ministerio de Petróleo.

Según el “Manifiesto de la Capitalización del Socialismo”, el dólar desaparecerá de la escena financiera nacional y la protagonista será la criptomoneda venezolana. No obstante, esta no será la moneda oficial de Venezuela, puesto que el bolívar, continúa siendo la única establecida en la Constitución venezolana para circular oficialmente.

De acuerdo con el especialista en economía y petróleo, José Toro Hardy, el Petro viola el artículo 3 de la Ley Orgánica de Hudricarburos, la cual prohíbe explícitamente, dar reservas petroleras, oro, diamantes o cualquier hidrocarburo en tierras venezolanas, en garantía de pago, puesto que son bienes de dominio público y, por lo tanto, son inalienables e imprescriptibles.

El Petro fue creado por el Gobierno nacional, con el fin de esquivar las sanciones económicas impuestas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Así lo confirmó el Ejecutivo a través de la cuenta oficial de Twitter de la Superintedencia de los Criptoactivos, en la que explican, que uno de los beneficios de la moneda virtual, es establecer un sistema de financiamiento que ningún Estado pueda sancionar o impedir que ingresen activos capitales. 

Un Blockchain (o cadena de bloques) es una base de datos compartida que funciona como un libro para el registro de operaciones de compra-venta o cualquier otra transacción. Es la base tecnológica del funcionamiento del bitcoin, por ejemplo. Consiste en un conjunto de apuntes que están en una base de datos compartida on-line en la que se registran mediante códigos las operaciones, cantidades, fechas y participantes.

Hasta ahora, el Petro, no suplantará a la devaluada moneda del bolívar. Se trata solo de transacciones. Sin embargo, un dato importante y que hasta ahora el Ejecutivo no ha aclarado es si una persona puede comprar por ejemplo, la mitad de un Petro o menos de ellos. El motivo radica es que en si un Petro tendrá el valor del barril de petróleo venezolano que tiene un promedio de los 59 dólares, un ciudadano común no podrá tener acceso a ello con un sueldo base de  248.510 bolívares.




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