Tal parece que la regaladera y el despilfarro de la bola e billete que ingresó a las arcas de Venezuela en sus mayor bonanza petrolera de la historia del país, hoy le pasa factura al gobierno que ha logrado llevar a la quiebra a la principal fuente de ingresos que es PDVSA.

Así lo reflejó el periodista Nelson Bocaranda en sus acostumbrados RUNRUNES, donde señaló que los diplomáticos acreditados en la OEA no pudieron pagar las residencias donde se encontraban alquilados y estos fueron desalojados y hacinados en la residencia oficial del embajador venezolano.

Aquí la nota textual

BAJO: “desalojados diplomáticos”

¿DIPLOMATICOS ABANDONADOS?:

Desde abril no reciben sus salarios pues el flamante “ministerio del poder popular para las relaciones exteriores” no ha depositado en la cuenta bancaria de la Misión de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos, situada en Washington, las cantidades adeudadas de al menos una docena de funcionarios diplomáticos allí acreditados. La crítica situación de los funcionarios se agravó cuando los propietarios de las casas o apartamentos que tienen alquilados en la capital estadounidense exigieron la salida y desocupación de las viviendas al pasar los dos primeros meses sin cancelar las deudas contraídas. Nos dicen que la única decisión que ha podido tomar el embajador jefe de la misión -el brevísimo ex canciller por menos de un mes al frente del MPPPRE- Samuel Moncada fue la de mudarlos –como cualquier damnificado- a la residencia oficial del embajador venezolano ante los Estados Unidos situada en el #2443 Massachusetts Avenue, NW, de la capital estadounidense. La casa tiene aproximadamente docena y media de habitaciones o salones que han sido acondicionados para alojar a los “desalojados diplomáticos”. La cancillería venezolana alega no tener dólares suficientes y lo único que les ha ofrecido es que “viajen a Caracas y se lo pagamos en bolívares al cambio oficial”. Los funcionarios se han quejado ante varios niveles oficiales sin obtener respuesta alguna. La pregunta mayoritaria en todos los casos es la referida al pago del traslado de sus enseres y vehículos personales hasta Venezuela. Uno de ellos nos reiteró que esto no tiene nada que ver con las sanciones aplicadas al gobierno y sus funcionarios por parte de la administración Trump pues la situación comenzó a deteriorarse mucho antes del mes de abril con demoras en las remesas de funcionamiento de la Misión ante la OEA. Otro ejemplo de la ineficiencia y corrupción que reina en Venezuela desde 1999. El caso se replica en todas las embajadas y consulados.




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