A finales del 2016, el sistema de puntos de venta del Consorcio Credicard de Venezuela vivió una caída. Las medidas del régimen fue acusar de “sabotaje” al sistema financiero por parte del régimen, varios ejecutivos del consorcio fueron apresados y el estatal Banco de Venezuela Banco de Venezuela (uno de los tres socios de Credicard junto a BOD y Bancaribe), asumió el control del sistema.

Sin embargo, lo que fue acusado como sabotaje, la realidad demostró se trataba de una gran ineficiencia, ya que la caída del servicio de Credicard aún no ha sido subsanada.  A partir de ese momento, el consorcio corrió la arruga y no ha realizado las inversiones pertinentes para atender el incremento de la demanda, aseguró el portal La Patilla.

En los últimos meses, los usuarios y comercios han reportado “lentitud” al momento de realizar las transacciones con los puntos de venta, hasta que terminan arrojado mensajes como “caída del servicio”, “fuera de línea”, las cuales se han incrementado en usuarios de uso de tarjetas de débito de bancos que no forma parte al Consorcio Credicard.

La preocupación entre los usuarios y las entidades bancarias es que con la llegada de diciembre, el incremento tradicional de operaciones provoque una caída del sistema de pagos que afecte al resto de las entidades bancarias. Se conoce que el equipo que recibe las transacciones de los puntos de venta y las remite a los bancos que emitieron las tarjetas esta saturado y obsoleto, trabajando a tope, por lo que no tiene capacidad de atender el incremento en el volumen de transacciones.

La Superintendencia de Bancos (Sudeban) está al tanto de la situación y entre la ineficiencia, la escasez del efectivo y la disminución en la conectividad, tendremos una temporada decembrina bastante acontecida.




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