“Ya para la próxima temporada de beisbol profesional venezolano, el equipo de los ‘Tiburones de La Guaira’ tendrán su propio estadio”Fueron las palabras con las que el gobernador de Vargas, Jorge Luis García Carneiro, anunció el 10 de diciembre de 2012, la creación del complejo deportivo, el cual, estaría listo para el año 2014 y tendría capacidad para 15 mil espectadores.

Bautizado oficialmente como Carlos “Café” Mata, en conmemoración al famoso jugador del equipo con el mismo nombre, este estadio profesional, se empezó a construir en el primer trimestre de 2013, sin embargo, tras más de cuatro años y una multimillonaria inversión, los avances de la obra no alcanzan el 50%.

Así lo denunció recientemente el presidente de la Comisión Permanente de Contraloría de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó, quien detalló que el Gobierno nacional, otorgó inicialmente 350 millones de bolívares a las contratistas Brescon y Sarcar, ambas inhabilitadas para poder contratar con el Estado.

No obstante, esta no es la única irregularidad que se ha registrado desde el inicio de la construcción de este complejo deportivo, y es que este ha sido vinculado en una serie de guisos en los que se señalan a importantes personajes de la filas chavistas, así como a compañías transnacionales de renombre.

Consorcio Estadio Los Tiburones

Acerca de la constructora que ejecuta la obra, no se habla públicamente, sin embargo, en notas de prensa de Infravargas, se hace referencia al “Consorcio Estadio Los Tiburones“. Esta compañía, creada única y exclusivamente para la creación del estadio, sería la encargada de su construcción, a pesar de que no está registrada en el Registro Nacional de Contratistas y tampoco hay rastros de ella en internet. Según una investigación realizada por El Estímulo, este Consorcio habría sido creado por Sarcar y el Fondo Global de Construcción, con el fin de desvincular a esta última de la construcción del estadio, debido al extenso prontuario de ilícitos que esta guarda.

En una nota emitida por la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), se especifica que la gerente de infraestructura del “Consorcio Estadio Los Tiburones“, es Olga Adelina Guerra, una mujer que, coincidencialmente, también aparece como representante del Fondo Global en Venezuela, según señala un reportaje realizado por El Pitazoen el que se explica que la información fue sustraída del perfil deLinkedin de la dama. Sin embargo, en una búsqueda realizada en la red social, esta redacción no dio con los datos de Guerra, por lo que se cree que fue borrada del sistema en línea para evitar inconvenientes.

Fondo Global de Construcciones

Esta multinacional fue vinculada en guisos con el Gobierno venezolano, con el que habría malversado 159,8 millones de dólares a través del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (Sucre) y la extinta Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).

Según Armando.infoeste dinero, estaba destinado a la compra de materiales de construcción para la Gran Misión Vivienda Venezuela, sin embargo, solo se registraron facturas por el monto de 3,1 millones de dólares, mientras que el resto del dinero, nunca fue justificado, puesto que los complejos habitacionales no fueron construidos hasta la fecha. En un reciente escándalo de corrupción, se reveló que Alex Naím Saab, principal accionista del Fondo Global en Ecuador, Venezuela y Colombia (sede principal), sería uno de los aliados del presidente Nicolás Maduro, en las transacciones irregulares con los CLAP.

No obstante, García Carneiro, ha negado en diversas oportunidades que esta empresa, que fue investigada en Ecuador por corrupción, sea la encargada de ejecutar la obra. Entretanto, el presidente del Instituto Autónomo de Infraestructura de Vargas (Infravargas), José Manuel Suárez, indicó en un comunicado de prensa, que las piezas prefabricadas para la infraestructura, eran provenientes de Colombia, otro indicio de que el Fondo Global sí sería la empresa contratada para realizar esta construcción, puesto que su principal labor, es distribuir materiales de este tipo.

Este grupo, no solo habría convenido realizar transacciones con Misión Vivienda, sino que destacan importantes obras como el Centro Comercial Comunitario Catia La Mar, Cancha El Valle y el Hotel Aeropuerto de Maiquetía. De acuerdo con la información provista por el RNC, esta empresa solo tiene 10 meses de experiencia en Venezuela, es decir, que inició sus labores en enero de 2017, lo que resulta falso, puesto que fue registrada en Caracas en el año 2012.

Sacar

Por su parte, Sarcar es una compañía venezolana que, según detalla en su página web conforma un grupo de empresas especializadas “en el área de la construcción, proyectos y promoción inmobiliaria, especializado en movimiento de tierra, urbanismo, viviendas, obras de servicios y equipamiento urbano”, que cuenta con más de 25 años de experiencia.

Esta información es confirmada por el RNC, en el cual, aparece como ‘inhabilitada’, lo que significa que no es apta para realizar contrataciones con el Estado. Además, no cuenta con números ni oficinas de contacto disponibles en su portal, así como tampoco, se encuentra registrada en las redes sociales, ni se hace mención de los integrantes de la junta directiva del grupo.

Sarcar, cuenta con un extenso currículo laboral de la mano del Gobierno. En su espacio web, detalla que ha participado en la construcción de importantes conjuntos residenciales de la Misión Vivienda, como Ciudad Miranda, en Charallave, Bosque Valle, en Tazón, Alto Verde, en Los Teques, y Fuerte Tiuna, en Caracas. Asimismo, fue la constructora a cargo del Cardiológico Infantil, ubicado en Montalbán. No obstante, no hace mención de su participación en la ejecución del Estadio de Los Tiburones.

¿Cuánto se ha invertido realmente?

Inicialmente, el mandatario regional, indicó que la ejecución del campo de béisbol, tendría un costo aproximado de 270 millones de bolívares, sin embargo, la realidad es otra. Según los datos recolectados por el diputado Guaidó, la inversión inicial fue de 350 millones de bolívares. Esta información es confirmada en una nota de prensa emitida por la AVN en mayo de 2015. “En 12 meses la fanaticada de la novena guairista tendrá su propio estadio”, dijo entonces García Carneiro, pero en octubre de 2015, con casi tres años de construcción, el Estadio de Los Tiburones, apenas alcanzaba un 20% de lo planificado para la obra, y en noviembre de ese mismo año, los trabajos fueron paralizados.

En julio de 2016, Infravargas anunció la reanudación de la obra, la cual, arrancó con un presupuesto de 1.500 millones de bolívares. “Estimamos que en unos 12 meses podamos culminar este estadio, lo que es una buena noticia”, aseguró después Suárez a través de una nota de prensa, en la que se reveló que el costo del campo de béisbol para la fanaticada de los Tiburones, “rondaba” en los 20 millones de dólares.

Estadio Tomateros, México

En 2013, se anunció la construcción del Estadio Tomateros, en Culiacán, Sinaloa, México. Esta obra, considerada una de las más modernas de la región, fue paralizada por algunos meses, debido a que los habitantes de la zona se negaron a la demolición del campo de béisbol que ocupaba el terreno en el que sería construido el nuevo estadio. Aun así, en 2015, tras dos años de batalla, fue aprobada la demolición de la antigua infraestructura deportiva, y en octubre de ese mismo año, fue culminado.

El Estadio Tomateros, tiene una capacidad similar a la de Tiburones, solo superada por 5000 espectadores. Además, cuenta con un museosuites, restaurante, y locales comerciales. Esta obra, que fue sede de la Serie del Caribe 2017, tuvo un costo aproximado de 28 millones de dólares y se construyó en nueve meses.

Entretanto, en Venezuela…

Los entes oficiales no hablan al respecto y se desconoce adónde fueron a parar los recursos aprobados para esta obra, lo cierto, es que pasados cuatro años y 20 millones de dólares invertidos, el Estadio Carlos ‘Café’ Mata, aún no está culminado. Los avances de la obra, según Guaidó, ni siquiera alcanzan el 50%. Este campo de béisbol profesional, fue prometido para 2014, luego para 2015, y finalmente para el primer semestre de 2017.

A tres meses para la finalización del año 2017, y a pocos días para el inicio de la temporada de béisbol, los guaireños no cuentan con un estadio al que puedan asistir para apoyar a su equipo, los Tiburones de la Guaira, así como tampoco, sus jugadores tienen un campo propio para entrenar.




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