El desafío de la caja invisible se ha convertido en todo un éxito en las redes sociales pero para lograr superarlo hace falta más que voluntad que con otros retos que se volvieron virales en años recientes.

El conocido en inglés como el Invisible box challenge,consiste en pisar una caja imaginaria con un pie y saltarla con el otro mientras el primero permanece fijo en el aire.

Algunos medios apuntan a que su origen está en 2014 pero no fue hasta el pasado fin de semana que la joven Ariel Olivar, una animadora en el equipo de fútbol americano de Manvel, Texas lo popularizó al publicar su intento exitoso en Twitter.

El post tiene ya más de 300.000 “me gusta” en la red social y otros miles de usuarios publicado videos en los que se los ve tratando de pasar el reto.

Lo llamativo de este desafío es que es muy visual porque parece un truco de magia que te hace caminar en el aire.

La tarea, en realidad, no es sencilla y al igual que la red se llenó de gente que lograba pasar el desafío también hay muchos fracasos.

¿Por qué es tan difícil?

La gran diferencia entre este y otros retos que se hicieron populares en internet en el pasado es que para este no solo vale con estar dispuesto a realizarlo, tal como ocurrió con el de los maniquíes (Mannequin challenge) o el del cubo de hielo (Ice bucket challenge).

El truco, han explicado en las redes sociales quienes sí han logrado la hazaña, es mantener el pie que está sobre la caja imaginaria en un punto fijo, sin moverlo, y subir el otro bien por encima del que está “apoyado”.

Pero para ellose necesita en realidad una buena condición física.

De acuerdo con el entrenador personal Scott Laidler uno debe ser “ágil, flexible y fuerte“.

Además, según le dijo al diario británico The Telegraph, debes tener buena fuerza abdominal y bien trabajados los músculos de la pierna y la espinilla, que te ayudarán a mantener estable la pierna que simula estar sobre la caja.

El experto dice que el movimiento es de “alto nivel” y “complejo”, y que quienes practican Yoga o Pilates, al igual que bailarines y atletas, tienen más posibilidades de superarlo.

Y tú, ¿te atreves?