Para algunos de los ex presidentes de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA), la pena concedida a los narcosobrinos es más que justa, según las legislaciones norteamericanas.

Según Mildred Camero, ex líder de la ONA, la razón por la que Efraín Campo Flores y Franqui Flores de Freitas no recibieron una condena superior es por la cooperación que brindaron al desenmascarar a un buen número de personas del gobierno vinculadas con el narcotráfico.

“He sabido que esa pena obedeció más a una ayuda de delación a otras personas. A juzgar por el fallo, el aporte que hicieron fue muy positivo, pero quizá no todo lo que dijeron fue verdad porque cuando eso ocurre la rebaja es sustancial y puede llegar a 5 años”, puntualizó la abogada.

Por otra parte, Bayardo Ramírez Monagas, también ex presidente de la ONA (cuando esta era la Conacuid), aseveró que al gobierno venezolano “no le importa” la sentencia de los narcosobrinos porque el régimen tienen el control de una buena proporción del tráfico de drogas y Campo Flores y Flores de Freitas son solo “piezas” de la gran red organizada.

“Lo que ocurre es que los venezolanos hemos perdido la proporción con las penas y queremos que se le sentencien pena de muerte o 25 años de cárcel”, finalizó el abogado.