En septiembre de 2016 Venezuela puso su rumbo a la ciudad de Barranquilla por medio de un vuelo chárter de la aerolínea Lamia. Tres meses después, ese avión llevaba a Chapecoense para disputar la final de Copa Sudamericana y tuvo fallas todavía no confirmadas que terminó en una tragedia en las inmediaciones de Río Negro, cerca de la ciudad de Medellín.

Contratamos a la aerolínea Lamia porque era venezolana. Cuando nosotros fuimos a pedir cotización en el mercado venezolano para los vuelos chárter de la FVF, surgió la posibilidad”, expresó Laureano González, presidente de la FVF, al programada radial Conexión Goleadora transmitido en Deportiva 1300 am.

El directivo señaló que en la institución tienen la ventaja de que en la junta directiva hay personas que saben de aviación. “Entonces cuando nos dijeron qué tipo de equipos nos van a llevar a Colombia, nosotros aceptamos porque tenía las condiciones suficiente”, expresó.

Con respecto a los juegos posteriores, reveló: “No volvimos a contratar a Lamia porque en los desplazamiento que íbamos a hacer a Uruguay o Ecuador, los equipos no nos daba la tranquilidad y seguridad. Ahora no es que seamos los más listos, pero tenemos suerte de que en el seno de la FVF tengamos a gente que conoce. Es mejor invertir más por seguridad”.