Este 1 de octubre comenzó a regir la utilización de una visa estampada para los ciudadanos venezolanos que deseen ingresar a Panamá. En tanto que el Gobierno de Venezuela reprochó la medida por considerarla una imposición de los Estados Unidos y prometió medidas consecuentes, la Administración panameña no da marcha atrás.

Desde el anuncio de la medida, que coincidió con la visita del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, en agosto pasado, han incrementado considerablemente las solicitudes de refugio en Panamá por parte de venezolanos. En la última semana quienes se acercan a la Oficina Nacional para la Atención de los Refugiados (ONPAR) se cuentan por cientos.

Los venezolanos que obtengan la visa estampada podrán permanecer en Panamá hasta tres meses o un mes, con salidas múltiples; la misma tiene un costo de 50 dólares, y caducará después de tres años. Quienes cuenten con visas de Estados Unidos, Canadá, Australia o Japón, o estén de tránsito no necesitarán tramitarla.

Hasta julio pasado, el Servicio Nacional de Migración (SNM) estima que en Panamá se encuentran, entre legalizados, con doble nacionalidad, en pre registro y como turistas, unos 79 mil 990 venezolanos.




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