El gobierno y la oposición tienen previsto retomar este jueves en Santo Domingo las conversaciones, después de que la última ronda de diálogo concluyera el pasado 15 de diciembre con avances, aunque sin lograr un acuerdo. EFE

En un comunicado, el canciller dominicano, Miguel Vargas, señaló que los representantes del gobierno y la oposición han mostrado un gran compromiso con este diálogo. “Por eso esperamos que, cuando este jueves retomemos las negociaciones, arribemos a un acuerdo definitivo”.

Agregó que el gobierno dominicano mantiene su disposición de acompañar a las partes en este camino hacia una solución “estable, pacífica y democrática, que beneficie al pueblo de Venezuela”.

Al término de las conversaciones de diciembre, ambas partes destacaron los avances, pero reconocieron que necesitaban más tiempo para llegar a un acuerdo que permita una salida a la grave crisis política y económica que vive el país.

En esa ocasión el anfitrión del diálogo, el presidente dominicano, Danilo Medina, explicó que, aunque había “grandes avances”, todavía quedaban algunos temas por discutir, por lo que se fijó una nueva cita para el 12 de enero, precedida por una reunión de trabajo el día anterior en la que habrá dos comisiones.

Hasta que “no se aborde el conjunto total de los temas y se llegue a acuerdos o desacuerdos sobre ellos no podemos anunciar ninguno porque de un tema depende el siguiente”, señaló Medina.

La Cancillería dominicana informó hoy que en la reunión de este jueves participarán representantes del gobierno y la oposición, así como el ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, y el canciller Vargas; mientras que el viernes se integrará a las conversaciones el presidente Medina, que dirigirá las negociaciones, y los cancilleres de los países acompañantes.

Como parte de ese diálogo fueron liberados la víspera de Nochebuena 44 políticos presos en Venezuela, una de las solicitudes que ha hecho la parte opositora en esas conversaciones, aunque todavía se exige la excarcelación de más de 200 opositores privados de libertad.

Además, la oposición demanda en este diálogo cambios en el Consejo Electoral, del que desconfía; la restitución de los poderes del Parlamento y la apertura de un canal humanitario para la entrada de alimentos y medicinas al país.

El oficialismo pide, por su parte, la aceptación de la asamblea nacional constituyente y el levantamiento de las sanciones financieras de Estados Unidos. El diálogo político venezolano se inició formalmente el 1° de diciembre en República Dominicana, después de que quedaran en el aire durante varias semanas las conversaciones de septiembre.

Las conversaciones cuentan con la participación de los países acompañantes del proceso, representados por sus cancilleres, así como del ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.

Chile y México son los países observadores del diálogo a instancias de la oposición, mientras que Bolivia, Nicaragua y San Vicente y Granadinas son los invitados por el gobierno de Nicolás Maduro.

El 8 de enero, el canciller de México, Luis Videgaray, dijo que su país buscará promover una solución a la crisis venezolana, pero siempre y cuando las condiciones para su participación como observador en este proceso sean “idóneas”.

Sobre la participación de México como observador, Videgaray aseguró que el país actúa “de buena fe” y de manera “diplomática” y afirmó que la negociación política entre venezolanos debe llevar a una solución.

El canciller declaró el domingo en una entrevista en televisión que la permanencia de México y Chile como observadores del diálogo estaba en entredicho debido a “algunas decisiones que ha tomado el gobierno venezolano después de la última ronda de negociación”.