La Constituyente de Nicolás Maduro causó el resquebrajamiento del chavismo, entre los que aún pretenden hacer fiesta con el tesoro Nacional y no pretenden pagar los crímenes de lesa humanidad cometidos y aquellos que son fieles a sus principios y están contra la pérdida de la República a cambio del poder.

Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República, es la figura representativa del oficialismo que se alzó contra las injusticias de Maduro y su nuevo plan para reformar la Carta Magna y el Estado venezolano.

En una entrevista concedida al diario El Nacional, Ortega Díaz aseguró que nada la separaría de la “pelea” institucional que emprendió en marzo, cuando denunció la ruptura del orden constitucional, al mismo tiempo que advertía sobre los profundos riesgos de los que sería victima el país si Nicolás Maduro sigue adelante con el proceso constituyente rechazado por el país.

“Estoy en desacuerdo con la constituyente porque la Constitución dice que el pueblo es el soberano, es el dueño del poder constituyente; en consecuencia, nadie puede convocarla sino el pueblo. Se mandan muy malos mensajes porque las autoridades dicen que es normal violar la Constitución”, dijo mientras aseguraba que detrás de la Constituyente, Maduro pretende perpetuarse en el poder, así como someter al país al hambre, la miseria y la desesperanza.

Al ser preguntaba sobre las acciones que podría tomar para “frenar” la Constitución, la Fiscal aseguró que “todo lo que esté en mis manos lo voy a hacer, siempre y cuando esté ajustado a la Constitución y a la ley”.

“En los recursos que introduje ante el TSJ no entraron a ver ni siquiera el fondo. ¿Ante qué autoridad puedo hacer una solicitud de antejuicio de mérito contra cualquier alto funcionario? Frente a la violación de los derechos humanos que cité para imputar al director del Sebin y al ex comandante de la GNB, salió el tribunal a satisfacer al Ejecutivo. Cité a los familiares de un candidato a la constituyente para imputarlo por el caso de Odebrecht, y el TSJ dijo que tenían que imputarlo en sede tribunalicia. Este TSJ es el brazo ejecutor de las acciones del Poder Ejecutivo”, explicó.

Para la alta funcionaria del Estado, Venezuela aún goza de algunos visos que indican que aún no ha llegado a una dictadura materializada, sin embargo, aseguró que hay acciones del Ejecutivo que son dictatoriales, como los procesos en tribunales militares, comparables con la dictadura. “Ni en la cuarta república hubo tantas violaciones de los derechos humanos como ahora”, dijo.

Finalmente, aseguró que ante la persecución “de sus antiguos compañeros” se siente fortalecida, con mayor ánimo, valor y compromiso con el país. “Si pretendían fracturarme, el efecto ha sido lo contrario”.

Con información de El Nacional




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