La periodista Rosibel González de El Nacionalrelató una aterradora historia ocurrida en el barrio El Carpintero en Petare. Familiares de unpadre de dos niños denunciaron que la Policía Nacional Bolivariana lo mató por “equivocación”.

El infortunado se llamaba Gustavo Alexánder Ávila Córdova y  tenía 31 años de edad. Fue asesinado a mansalva delante de su esposa y sus dos hijos, una adolescente de 13 años de edad y un bebé de 10 días de nacido, dentro de su propia casa.

A las afueras de la Morgue de Bello Monte, su familia contó que los funcionarios confesaron luego de matarlo.

“Nos equivocamos de casa, ese no era el que estábamos buscando”,relataron los familiares de Ávila, al tiempo que precisaron que los policías tumbaron con una patada la puerta de la residencia y obligaron a desalojar a cada miembro de la familia antes de matar a Ávila.

En el lugar solo quedaron la esposa de la víctima, su hija y su bebé. Le dispararon al pecho y luego habrían disparado al aire para simular enfrentamiento.

La familia además relató que los efectivos de la PNB se comieron los pasapalos que tenía la familia para celebrar el nacimiento del bebé. También habrían limpiado el desastre del irregular operativo con las sábanas de la cuna del menor.

“Se portaron como los verdaderos delincuentes. Descarados, ladrones y asesinos.Acabaron con todo en la casa: se robaron dinero en efectivo que mi muchacho reunía para mandar a reparar el carro con el que trabajaba, relojes, jabones, colonias y ropita del bebé, anillos y, por supuesto, la comida”, dijo Gustavo Ávila, padre de la víctima.