Este domingo 15 de octubre se llevarán a cabo laselecciones de gobernadores que, según la Constitución debían realizarse en diciembre del año 2016 y que el Consejo Nacional Electoral (CNE), postergó arbitrariamente para este 2017.

Un trabajo publicado por el diario internacional El Comercio Perú, reseña que en un contexto económico adverso, posiblemente las regionales sean vistas como un indicador, tanto del respaldo que mantiene el presidente Nicolás Maduro, como de si la oposición aún es capaz de movilizar a desilusionados simpatizantes.

Sin embargo, esto es lo que está en juego en estos comicios:

Si la oposición obtiene la mayoría de las 23 gobernaciones del país, sería la primera elección regional desde el año 2000 en la que no dominan los candidatos del chavismo.

Las gobernaciones se han vuelto importantes bastiones de apoyo para Maduro, el perderlas sin duda representaría un duro golpe para el chavismo.

“Todo es una publicidad permanente del chavismo”, dijo David Smilde, sociólogo de la Universidad Tulane que se especializa en Venezuela. Asimismo, indicó que el control de la mayoría de las gubernaturas por parte de la oposición podría tener “un enorme impacto simbólico en el resto del país”.

Para el oficialismo uno de los triunfos claves que necesitan es la gobernación de Miranda, o victorias por un pequeño margen de la oposición demostraría que el Gobierno chavista sigue teniendo apoyo pese al gran descontento que ha generado en la población.