Las piezas que integran el cono monetario venezolano parecen ser las mas odiadas, pero a la vez “son las más deseadas”. A pesar de que en algunos negocios sencillamente se niegan aceptar efectivo, como el caso del billete de Bs. 100, hay otros que exigen a los compradores únicamente efectivo. Pues este será utilizado para negocios “redonditos”.

En Maracaibo, específicamente en el mercado de Las Pulgas, los comerciantes comienzan a soltar que no hay puntos de venta y exigen únicamente efectivo “pues si quiera permiten transferencias”. Resulta que estos al igual que los que dominan las rutas de transporte público, mantienen un negocio del efectivo bastante grande.

Billete que perciben, billete que pasa a manos de intermediarios mayoristas y operadores de divisas, compradores de pesos y dólares.

Los transportistas, específicamente aquellos que tienen unidades colectivas con 34 puestos, generan en la semana y con un promedio de 900 usuarios al día, más de Bs. 5.000.000. Que más tarde un porcentaje indeterminado se destina a la venta clandestina de dinero.

¿Cómo funciona?

En las mesas y tarantines ubicados en las Pulgas, el efectivo se cuenta en máquinas dispensadoras. “Sólo efectivo, tiene que ser así porque los mayoristas que traen de Maicao los productos nos piden pagar en billetes. Nada de tarjetas ni trasferencias”, criticó un comerciante.

La venta de productos es únicamente a punta de billetes.  La actividad puede generar en promedio semanal 21 mil millones de bolívares. Desde  la importación de alimentos de Colombia, contar con una faja de bolívares permite duplicar las ganancias entre un 20 y hasta 40%. Todo gracias al sobreprecio y movilizaciones de billetes para el comercio fronterizo ilegal.

El beneficio ilegal ahora está en vender alimentos y artículos de primera necesidad en efectivo, con lo que se afecta a la población con el sobreprecio, y se incuban movilizaciones con recargos por la venta del billete en la frontera.

Con información del Diario La Verdad