El fiscal general de la República que impuso la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, se refirió finalmente -y con 10 días de retraso- a la masacre de El Junquito ocurrida el pasado 15 de enero, y en la que fue asesinado Óscar Pérez junto a otras seis personas.

Calificó a Pérez y sus compañeros como “un grupo armado, organizado con facciones violentas, ganado a la vía violenta”.

Saab indicó que rechaza la toma del poder por la vía violenta o armada, olvidando o pasando convenientemente por alto el polémico pasado del ex presidente Hugo Chávez.

“Rechazamos la toma del poder por la vía armada”, aseguró y preguntó: “¿Es posible apoya la vía armada, la vía de las armas, para asaltar el poder como lo anunció este grupo en un canal internacional?”.

Ofreció sus condolencias a los fallecidos, sin destacar detalles del operativo o expresar si considera hubo o no debido proceso o violación de derechos humanos.

“Aprovecho para dar mis sentidas condolencias a todos los familiares de quienes allí fallecieron, tanto del grupo armado, delictivo, que allí operó, como de los ciudadanos funcionarios policiales”, dijo.

“Son todos venezolanos. Esa no es la vía para nosotros dirimir nuestras diferencias”, agregó.