El gobierno de Nicolás Maduro anunció el pasado 8 de septiembre que comenzará a vender petróleo y otros productos en divisas diferentes al dólar para supuestamente “romper con el yugo” de la moneda estadounidense.

“Venezuela va a establecer un nuevo sistema de pago internacional y va crear una canasta de monedas para liberarnos del dólar. Contaremos con las monedas de libre convertibilidad, como son el yuan (China), el rublo (Rusia), el euro (Europa), el yen (Japón), la rupia (India)”, puntualizó el mandatario nacional en ese momento ante la Asamblea Nacional Constituyente.

Días después, el vicepresidente de la República, Tarek El Aissami, instó a los ciudadanos y empresarios a abrir cuentas bancarias correspondientes a estos tipos de divisas porque no iban a adjudicar más dólares a través del Tipo de Cambio Complementario (Dicom).

El economista Jesús Casique dijo a El Cooperante que el proceso para adjudicar la nueva cesta de monedas es “extremadamente” complejo, en primer lugar porque el dólar representa el 39% de las transacciones y el euro el 33% a nivel mundial, a diferencia del yuan, que solo tiene un peso “irrisorio” de 2% en el mercado. “Como es la moneda de mayor transacción, tendrá que hacerse la conversión a dólares”, indicó Casique. Aseveró que el Gobierno cometió un “craso error” al excluir al dólar porque esta moneda es la referencia a nivel mundial para efectuar cualquier operación monetaria.

Esto incluiría que los ciudadanos deban adquirir los bolívares para poder comprar los yuanes -o cualquier otra moneda aceptada por el Gobierno nacional- y posteriormente realizar la compra de los dólares. En tal sentido, afirmó que se trata de un “sinsentido” y que acarreará muchos problemas e inconvenientes para los importadores, porque se corre el riesgo de que algunas monedas se deprecien al momento de la transacción; un posible escenario por afectaría directamente el incremento de la producción y la inversión en el país.

El especialista recordó que Venezuela es un país exportador de petróleo y que si el Gobierno nacional toma la decisión de importar una parte en yuanes “vamos a estar amarrados a China”. En Venezuela existe una crisis de ingreso de divisas por la caída de los precios del petróleo y el país “únicamente apuesta a que el precio del barril no caiga”, dijo Casique.