La vía democrática jamás ha sido la primera opción del régimen, eso ha quedado demostrado en los últimos años, donde las violaciones a la ley, el descaro y el fraude electoral se ha mantenido de primero en la lista de quehaceres del ejecutivo, por lo cual, a horas de las elecciones a gobernadores, el camino estado plagado de “irregularidades” legales, normativas y técnicas. El régimen junto al Consejo Nacional Electoral (CNE) se han encargado de obstaculizar y hacer escabroso el proceso electoral a la Mesa de la Unidad Democrática.

Y es que los comicios regionales se convirtió en una carrera a contrarreloj para la alianza opositora, puesto que urge de estrategias para sortear las diversas trabas logísticas que impone el parcializado árbitro comicial en la jornada del próximo domingo. La sorpresiva mudanza de centros electorales se suma a una lista de irregularidades que pueden incrementarse en las próximas horas, según voceros de la disidencia política.

En medio de este ambiente de confusión y pugnacidad, hay más de 14 millones de electores convocados para un proceso marcado por la opacidad, el uso de los recursos públicos a favor de los candidatos del oficialismo y un apagón informativo hacia los representantes de la oposición, según denuncian las ONGs Transparencia Internacional y su filial Transparencia Venezuela.

Por lo visto, los electores de la oposición deberán estar alerta si no quieren perder su voto. Así, que infórmese y esté atento a los recursos aplicados por los técnicos del Poder Electoral.

Mudanza de centros electorales

Es la última carta en la manga del CNE. La mudanza de casi 300 centros electorales en las últimas horas ha puesto a correr a la MUD y a sus simpatizantes.

Tibisay Lucena arguye que la migración estaba anunciada y responde a razones de seguridad. Dice que los cambios apenas representan 1,5% de los 13.500 centros electorales habilitados para el proceso. Sin embargo, la rectora no precisa cuántas personas perjudica la medida ni los estados más afectados por la mudanza de última hora.

Pero la MUD da las razones para estar alerta: el estado Miranda es el más afectado con 224.000 personas mudadas en zonas dominadas por la oposición. Capriles puso un ejemplo de lo que puede repetirse en varias partes del país: los 6.000 electores que votan en el Colegio Santa Rosa de Lima, en Baruta, fueron trasladados al Colegio Internacional de Caracas, en las Minas, sin tomar en cuenta su espacio físico.

Inexistencia del sistema biométrico

Es una táctica poco conocida que puede perjudicar el flujo de electores en las colas. El proceso electoral no cuenta con el sistema de captahuellas, por lo que los votantes no podrán conocer de forma expedita la mesa en donde van a sufragar. Es por eso, una larga fila de votantes buscando un número de cédula a las puertas de los centros de votación será una escena habitual el domingo. Este proceso puede retardar la jornada, advierten dirigentes de la MUD consultados por el portal web El Estímulo.

Tarjetones confusos

En los estados del país se presentan irregularidades en los tarjetones electorales. El CNE no hizo los correctivos a tiempo para sacar a los candidatos opositores que participaron en las primarias, por lo que la amenaza del voto nulo está latente. Un ejemplo es el estado Guárico donde aparecen ocho candidatos en el tarjetón y solo hay dos en pugna. La MUD llama a los votantes a identificar las caras, los nombres y los partidos para evitar confusión. La información es la premisa, advierte.

Sin tinta indeleble

El proceso no contará con la tinta indeleble. Este insumo es utilizado en el proceso de verificación de los votos tras el cierre de las mesas electorales. La Universidad Central de Venezuela, encargada de elaborar la tinta, no la vende al CNE desde la elección de los constituyentes, tras considerar de “fraudulento” a ese proceso. El organismo electoral ha minimizado la ausencia de la tinta de color morado, asegurando que el proceso electoral cuenta con 23 auditorías que “blindan” al voto.

 

Una empresa puesta a prueba

Las elecciones regionales marcarán el debut de la empresa argentina Ex-Cle de un proceso electoral -con alcance nacional- en Venezuela.  Sustituirá a Smartmatic como proveedora de la plataforma automatizada de los votos; su divorcio con el CNE se sella tras haber denunciado la manipulación de sufragios en las elecciones de constituyentes el 30 de julio. Así que el CNE recurre a Ex-Cle. La capacidad para procesar, transmitir y verificar los votos de esta empresa será puesta a prueba el domingo.

Silencio informativo

La opacidad informativa marca a estos comicios. El CNE no ha informado el alcance de la migración de los centros electorales, los estados más afectados ni el número de electores mudados. Ni un solo cartel anunciando la migración se encuentra en los colegios donde se aplica la medida, denuncia Capriles.

Todas estas anomalías no son denunciadas por los medios tradicionales del país. El silencio pretende alcanzar a la cobertura informativa: muchos periodistas de medios nacionales y regionales no han recibido la acreditación del organismo electoral. La ONG que vela por la libertad de expresión, realiza este viernes un censo de los periodistas que no tienen la credencial oficial de los comicios.

Con información de El Estímulo