A Oscar José Games Carra, de 39 años, no lo perdonaron los vecinos del barrio María Angélica Lusinchi, de la parroquia Luis Hurtado Higuera, municipio Maracaibo. Luego de abusar sexualmente de la menor de sus tres hijastras.

Las menores de ocho, nueve y cinco años se encontraban en una iglesia cercana con su mamá, Yarlin Mosquera, y la abuela, Edith Jaime. Al salir, Games llamó a la más pequeña, quien en un primer llamado le respondió a su padrastro: “ya voy”.

Tras varios llamados insistentes, la niña entró a su casa. Minutos después, Jaime entró a la sala, oyó a la niña quejarse del dolor y vio un sangrado que provenía de su entrepierna; mientras que el hombre, quien estaba bajo los efectos del alcohol, se acomodaba y subía el cierre del pantalón. “Él estaba bebiendo desde las 12.00 del mediodía del pasado sábado”, explicó un familiar.

Los gritos de la anciana alertaron a Mosquera, quien entró corriendo y se encontró con la escena. El alboroto familiar llamó la atención de los vecinos, quienes al enterarse de lo sucedido, sacaron al sujeto a punta de golpes y pedradas.

Sin justificación

En medio de la golpiza, la abuela de las niñas intentó defenderlo, pero recibió un golpe en la cabeza, la rodilla y el ojo. “Ella no quería que lo mataran. Quería que llamaran a la Policía y lo metieran preso”.

Games fue arrastrado hasta la calle 110 con avenida 81 y frente a un pequeño abasto, la turba tomó la justicia por sus manos. Luego de patearlo y golpearlo, aplastaron su cabeza en repetidas oportunidades con una piedra, quedó muerto sobre el arenoso camino del sur de Maracaibo.

A la niña la trasladaron junto con su madre en un carro hasta el hospital, donde la remitieron hasta el médico forense para que la examinaran y diera un diagnóstico de cuánto daño le hizo su padrastro.

Investigación 

Los funcionarios del Eje de Homicidios de la Policía científica arribaron hasta el lugar para hacer el levantamiento del cadáver y recolectar las evidencias del linchamiento.

Se conoció que el padrastro de las pequeñas nunca mostró indicios de querer tocarlas sexualmente. “Primera vez que hacía eso”.




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