El curioso caso de  Lidia Fairchild, data del año 2002, cuando la mujer quería asegurarse de que el padre de sus hijos era su ex novio, todo esto hizo que se realizara un examen de ADN a toda la familia, arrojando un resultado increíble. 

La prueba de ADN confirmó a Jamie Townsend, ex novio de Fairchild como padre de los niños, pero todo dio un giro extraño cuando se informó a Lidia que no era la madre biológica de sus hijos, le estaban diciendo que los niños a los que dio a luz, no eran sus hijos de sangre, según la historia contada por el portal web Gizmodo. 

El estado cree que se trata de un fraude más grande y que hay algo más, por eso se abre una investigación al caso. La mantienen en vigilancia hasta que da a luz a su tercer hijo, también de Townsend. En el nacimiento se presentó un oficial para evitar cualquier cambio de sangre, las pruebas son llevadas directamente para los análisis.

Resulta que los análisis siguen ofreciendo, sin ningún género de duda, que Fairchild no es la madre biológica del hijo que acaba de tener. Los investigadores atónitos comenzaron a leer más sobre casos similares, en la literatura médica y se encontró con un caso extrañamente similar que ocurrió en 1998. Un caso que involucraba a una mujer de 52 años llamada Karen Keegan.

La mujer sufría de una extraña condición genética que le descubrieron a raíz de un trasplante de riñón que necesitaba. Le hicieron las pruebas a sus hijos para saber si podían o no ser donantes compatibles, y el resultado fue el mismo que el de Fairchild: Karen no era la madre biológica de sus hijos.

Karen era una “quimera”, término derivado de la criatura mitológica griega que significaba que era una mutación de más de un animal. Al parecer, poco después de la concepción, el óvulo femenino que se convertiría en Karen se fusionó con otro. Esto significaba que, biológicamente, Karen era más de una persona. Karen era Karen, y su propia gemela, la cuál era la “madre” de sus hijos.

Mientras que las historias de Lydia y Karen parecen rarezas marcianas únicas en la vida, la biología básica del quimerismo, cuando una persona tiene las células de dos o más personas en su cuerpo, no es tan inusual como podríamos pensar.