En una carta al fiscal general Jeff Sessions, el senador republicano Marco Rubio y el demócrata Robert Menendez dijeron que temían posibles lazos entre el Gobierno de Maduro y organizaciones de tráfico de drogas y que querían que se investigue para “comprender mejor el nexo entre actores criminales y miembros del círculo más cercano de Maduro”.

A pesar de ser un importante productor petrolero y tener las mayores reservas mundiales de crudo, Venezuela está sumido en una severa crisis económica y social, con fuerte escasez de alimentos y medicinas, en medio de una inflación galopante y una creciente inseguridad.

Rubio es el presidente del subcomité para el hemisferio occidental del Comité de Relaciones Internacionales del Senado estadounidense, y Menendez es su principal integrante demócrata.

En su misiva, manifestaron preocupación de que la situación en Venezuela pueda desestabilizar la región.

Destacan que el 1 de agosto de 2016, un tribunal de distrito de los EEUU anunció la acusación formal de Néstor Reverol, ahora ministro del Interior de Venezuela, por cargos de participar en una conspiración internacional de tráfico de cocaína. En febrero de 2017, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos impuso sanciones contra el vicepresidente venezolano Tareck el-Aissami por tráfico de drogas y otros delitos relacionados.

Y en diciembre de 2017, dos sobrinos de la esposa de Maduro, Franqui Francisco Flores de Freitas y Efraín Antonio Campo Flores, fueron declarados culpables en el tribunal federal de los EE. UU. por tráfico de drogas.

Rubio y Menéndez también solicitaron que apoye los esfuerzos de la Organización de Estados Americanos para abordar las preocupaciones de derechos humanos en Venezuela.

El Ministerio de Información en Caracas no estaba inmediatamente disponible para realizar comentarios.

Maduro ha negado anteriormente acusaciones sobre nexos con el tráfico de drogas calificándolas de campaña sucia de Washington, responsabilizando a Estados Unidos del narcotráfico.

Una portavoz del Departamento de Justicia estadounidense no respondió inmediatamente al pedido de precisiones sobre la carta, que fue enviada el miércoles por los senadores.