Un menor falleció de un paro respiratorio en un centro de diálisis en Prado de María, luego de pasar más de cinco meses hospitalizado en el centro médico infantil con bacterias sin recibir tratamiento.

Con el fallecimiento de Christian Malavé, de 11 años de edad, el miércoles pasado, ascendió a 7 el número de niños contaminados mortalmente con el brote infeccioso presente en el área de Hemodiálisis y Nefrología del Hospital J. M. de los Ríos.

Malavé murió de un paro respiratorio en la Unidad de Diálisis Juan Pablo Segundo, ubicada en la urbanización Prado de María, adonde fue trasladado a mediados de julio, luego de contraer la bacteria en el J. M. de los Ríos, pocos días después de su ingreso el 31 de marzo.

Katherine Martínez, presidenta de la ONG Prepara Familia, detalló que el menor de edad pesaba 28 kilos y tenía más de 5 meses batallando contra las bacterias Klebsiella y Pseudomona que desarrollaron en su organismo una multirresistencia, debido a la aplicación irregular del tratamiento antibiótico como consecuencia de la falta de fármacos. “Su madre denunció muchísimo esta situación y fue ignorada. Visitó desesperada todos los hospitales y no le querían aceptar al niño porque estaba contaminado, hasta que lo recibieron en el Juan Pablo y aunque al principio mejoró, no contó con el tratamiento y falleció”, refirió Martínez.

Recordó otros 6 casos de niños fallecidos como consecuencia de la contaminación. Solamente en agosto murieron 2 de ellos.

El primero, Deivis Pérez, de 14 años de edad, quien ingresó a principios de abril en la Unidad de Nefrología y murió el 17 agosto a causa de una patología hematológica que se complicó por la infección que no fue tratada farmacológicamente. El segundo, Rafael Velásquez, fue admitido por una vascularización a mediados de marzo y falleció el 21 de agosto luego de que su catéter se contaminara con la bacteria que deterioró su estado de salud. “Fue muy lamentable porque pasó 2 meses sin ser dializado hasta que murió”, denunció la activista.

Raziel Jaure, de 10 años de edad; Samuel Becerra, de 12 años de edad; Dilfred Jimenez, de 15 años de edad, y Daniel Laya, de 2 años de edad, son los nombres de los otros 4 menores que no sobrevivieron al brote infeccioso de Klebsiella y Pseudomona, bacterias que desde el 3 de mayo hasta el 13 de septiembre cobraron las 7 víctimas.

Martínez explicó que debido a las denuncias de los familiares, el 1º de abril se higienizaron los tanques de agua y el 6 de julio la planta de osmosis.

“Supuestamente fueron tratadas aunque no se entregaron a los padres las pruebas que así lo corroboran”, dijo la presidenta de la organización y añadió que actualmente se encuentran habilitadas las áreas de Nefrología y Hemodiálisis que fueron remodeladas, así como un ala de la unidad que estaba fuera de servicio y que ahora está ocupada por pacientes recién ingresados y sus familiares. “Lo importante es que están funcionando y les damos un voto de confianza”, aseveró.

Martínez desmintió que la Unidad de Nefrología se haya clausurado, como lo solicitó el Ministerio Público a través de una acción de protección el 14 de julio pasado, luego de recibir las denuncias de los padres de los niños por el brote infeccioso.

“El Ministerio Público interpuso una acción de protección que nunca fue admitida por el Tribunal de la Lopna”, dijo y especificó que por cuestiones de operatividad el área y la planta de osmosis se mantienen operativas y esta última es la única apta en el país para recibir a pacientes pediátricos con menos de 20 kilos.

ONG apoya a niños del J. M. de los Ríos

Prepara Familia es una organización no gubernamental, presidida por Katherine Martínez, creada en agosto de 2008 por un grupo de 15 mujeres voluntarias que se unieron para acompañar emocional y espiritualmente a los familiares de niños con enfermedades crónicas en el Hospital J. M. de los Ríos. Actividades recreativas y pastorales, cursos y talleres de lactancia materna, enseñanza de múltiples oficios y charlas son impartidas a las madres de los niños afectados a través de alianzas con organizaciones y asociaciones de carácter civil que también se acercan a los pequeños en las distintas áreas del centro asistencial para ayudarlos a entretenerse pese a las dificultades.

La ONG acepta donaciones e insumos remitidos desde todo el territorio nacional para colaborar con los tratamientos. “Estas familias sufren el gran peso de la crisis, es muy fuerte para ellas, por eso les brindamos apoyo”, destacó Martínez. Para colaborar con esta ONG o ser parte del voluntariado que la integra se le puede contactar a través de @preparafamilia en Instagram y Twitter.